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Blanca Canales

Nació en el Barrio Coabey de Jayuya, el 17 de febrero de 1906, dentro del seno de una familia políticamente activa. En 1947 después de 10 años de cárcel y destierro, comienza a planificar un levantamiento que se llevaría a cabo a principios del 1952. Fue la primera mujer que lideró una revuelta contra los Estados Unidos, en el 1950. Blanca Canales, Elio Torresola y Carlos Irizarry tomaron el pueblo de Jayuya y Blanca desplegó la monoestrellada entonces proscrita junta al joven Heriberto Marín, y proclama La Segunda República de Puerto Rico. Fue una de las 28 trabajadoras sociales de profesión  y vocación que formó parte de la Segunda Unidad Rural de Puerto Rico. Su desempeño como trabajadora social en los campos de Puerto Rico, es lo que certifica su gesta nacional. A sus 84 años decía: “me siento tan comprometida y firme como el mismo 30 de octubre de 1950”. 

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Blanca Canales en su vejez portando un rifle.

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El arresto de Blanca Canales en Jayuya, Puerto Rico.

Fuente: Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras salón de la Fets (Federación de Estudiantes de Trabajo Social)

Lola Rodríguez de Tió

Lola Rodríguez de Tió (Dolores Rodríguez de Astudillo Ponce de León) nació en San Germán, Puerto Rico el 14 de septiembre de 1843. Hija de Sebastián Rodríguez de Astudillo y Carmen Ponce de León. Poetisa, periodista y revolucionaria puertorriqueña de siglo XIX. Es una de las principales figuras de la literatura y de la vida política de Puerto Rico. Su mayor inspiración fue la libertad de su patria. Creadora de la letra original del himno de Puerto Rico, La Borinqueña. Dolores contrajo matrimonio, muy jóven, con el periodista Bonocio Tió Segarra, con quién compartió sus ideales políticos y culturales. Tuvieron dos hijas Patria Tió y Mercedes Tió. Lola fue miembro, junto con su esposo, de la Junta Revolucionaria de San Germán, quien le encarga escribir la letra de nuestro himno nacional (versión patriótica) en 1868 durante el “Grito de Lares”, usando la música de una famosa danza de la época (Linda Trigueña). Por su firme oposición al régimen español fue desterrada, junto con su esposo, a Caracas (Venezuela), donde apadrinó la boda de Eugenio María de Hostos con Belinda de Ayala. En Venezuela fue aclamada por sus discursos y sus poemas. Su segundo destierro fuera de Puerto Rico, en 1889, la condujo a La Habana (Cuba), país que en 1895 hubo de abandonar como consecuencia del inició de la guerra pro-independencia cubana. En Nueva York se unen a la Sección de Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano. Bonoció y Lola son elegidos delegados en Europa del PRC.

Durante la guerra de la independencia de Cuba fue secretaria del Club Caridad (1895-1898), dedicado a socorrer a los combatientes cubanos que luchaban en contra del régimen español y organizar un Capítulo de la Cruz Roja. Tras la independencia de Cuba, en 1899, regresó a La Habana, siendo inmediatamente nombrada Inspectora de Escuelas Públicas. Sus poesías, primero aparecían sueltas en la prensa, luego fueron recogidas en varios libros.
Quedó viuda en 1905. En 1910 fue nombrada miembro de la Academia de Artes y Letras de Cuba. En 1911 se hizo socio Bienhechor de la Sociedad de Beneficencia de Naturales de Galicia en La Habana. Visitó a Puerto Rico en 1915 y fue acogida cariñosamente por su pueblo como toda una heroína. Muere el 10 de noviembre de 1924, en La Habana y sus restos descansan en el Cementerio municipal Cristobal Colón de esa ciudad.

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Isabel Rosado (Isabelita)

Nació en Ceiba, el 5 de noviembre de 1907. Es educadora, trabajadora socia, activista y miembro del “Puerto Rican Nacionalist Party”. Aunque Isabel no tomó parte de la revolución de octubre de 1950, el gobierno colonialista la involucró y desde sus oficinas, donde se desempeñaba como trabajadora social escolar, la condujeron a la cárcel. Allí cumplió una condena de 15 meses. A consecuencia de esto fue destituida como empleada pública y sus derechos fueron cancelados.

En la madrugada del 6 de marzo de 1954, volvieron a llevar a Doña Isabel a la cárcel. Esta vez le impusieron una sentencia de 17 años. Con un recurso de Habeas Corpus, que por derecho propio ella misma radicó, logró quedar libre a los 11 años. Al quedar libre de cargos en 1965, empezó a coser y tejer para su manutención y para continuar laborando por la libertad de los pueblos. Isabelita, quien al día de hoy sigue viva, ha trabajado fuertemente en diversas causas justas. Tiene una de las fotos mas emblemáticas de la salida de la Marina de Vieques, al estar una oficial sentada sobre su espalda mientras con un revólver le apuntaba a sus costillas. 

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Fuente: Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras salón de la Fets (Federación de Estudiantes de Trabajo Social)