Archivo de la etiqueta: Pedro Albizu Campos

​El Plan Tugwell y la creación del ELA 

Contrario a lo que piensan la mayoría de los puertorriqueños, las principales reformas económicas en Puerto Rico fueron realizadas entre 1940 a 1946 por el gobernador Rexford Guy Tugwell y no por Muñoz Marín. 

Tras el asesinato del coronel Riggs el senador Millard Tydings presentó un proyecto de ley (1936) para conceder la independencia a Puerto Rico. El primero en oponerse fue el presidente Roosevelt. Albizu Campos se reunió con el liderato político del país para crear una Constituyente, pero en el proceso él y el liderato nacionalista fueron arrestados y encarcelados. El presidente Roosevelt tenía otros planes para mantener a PUR bajo la tutela estadounidense. Él sabía que el senador por Maryland, Millard Tydings tenía gran poder e influencia en el Senado. En las Filipinas se creó el primer Estado Libre Asociado (Commonwealth) en 1936. El plan de Roosevelt trabajó en dos frentes, nombrando a Winship ha Riggs. Logró eliminar al liderato nacionalista que venía tomando gran auge entre el pueblo puertorriqueño. El segundo frente fue nombrar a su ayudante, Rexford Tugwell, para realizar un plan de reformas económicas en PUR. Se recluta a Carlos Chardón para que administre la PRERA y la PRRA. Tugwell es nombrado gobernador en 1941 por el presidente Roosevelt y apadrina a Luis Muñoz Marín. Para dar fuerza a Muñoz Marín, electo al senado en 1940, fue nombrado presidente de ese cuerpo. Tugwell redacta una serie de leyes y se las adjudica a la Cámara y al Senado de Puerto Rico. Se crea un comité en el Congreso (Comité Tugwell) para apoyar las reformas de Tugwell (con el apoyo de Roosevelt). En 1941 se aprueba la Ley de los 500 acres y la Ley de Tierras que permitió el repartimiento de miles de parcelas a campesinos; se crean fincas familiares (de 5 a 25 cuerdas). En 1941 Tugwell crea la corporación pública Autoridad de Fuentes Fluviales (hoy la AEE), meses después se crea la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados y se fundó la Junta de Planificación en 1942. Se crea la Compañía de Fomento Industrial en 1942 y el Banco Gubernamental de Fomento. 

Tugwell nombra a Teodoro Moscoso para dirigir esas dos entidades. Una de las primeras gestiones de Fomento Industrial fue comprar y ampliar una fábrica de cemento en Ponce, para la construcción de casas y carreteras. Más tarde esa fábrica de cemento el gobierno del ELA se la vende a Luis A. Ferre. Con la excusa del conflicto de la II Cuerra Mundial, Tugwell promovió también mayor dominio militar y la expropiación forzosa de tierras para uso militar, favorecido especialmente el Navy, que prácticamente se quedó con el este de PUR, con Vieques y Culebra. El propio Tugwell prepara la Ley 600, avalada por el presidente Truman que sustituyó a Roosevelt tras su muerte.

Cuando Muñoz Marín toma la gobernación en 1949 ya Rexford Tugwell había hecho las reformas pertinentes de las cuales el ELA se beneficia más tarde. Todas estas reformas fue con la oposición tenaz de los monopolios azucareros, que Muñoz Marín le llamo los “pulpos económicos”. Muy claro se ve que el creador del ELA y las reformas económicas en Puerto Rico fue Rexford Tugwell con el apoyo de los presidentes Roosevelt y Truman, y por ende del Congreso. De esa manera lograron que los puertorriqueños le dieran la espalda al proyecto Tydings, a la Constituyente de Albizu y a la soberanía nacional.

Dr. Pedro Albizu Campos habla sobre la educación en Puerto Rico

“La educación es la manera directa que tiene el Estado de educar a sus ciudadanos pero en Puerto Rico, el Estado no existe porque está intervenido por la ocupación militar de los Estados Unidos.

La educación en el estado religioso se inspira en los principios religiosos que informan ese país. La educación en las monarquías se inspira en los principios monárquicos y la educación en las repúblicas se inspira en los principios republicanos. La conversación de los valores pretéritos está condicionada por la perspectiva de la posteridad. En Puerto Rico, la educación no está inspirada en ningún principio definido ni tiene una orientación determinada porque no existe el Estado, que es el factor determinante y orientador del sistema educativo.

De seguir este sistema educativo terminaremos en la ignorancia, que es el peor manicomio a que se puede condenar a un pueblo. EL niño aprende a amar una patria que no es la suya y a renegar sus orígenes. Según la “Historia de Puerto Rico” que se enseña en las escuelas, la civilización llegó en el 1898 cuando llegaron las tropas americanas.”

image

Fuente: Sepúlveda, Héctor (2014). ¡Avísale a mi contrario! La radio en tiempos revueltos. Albizu y Muñoz: encuentros y desencuentros 1930-1945.

Nota tomada del portal Historia de Puerto Rico. Información transcrita por el Dr. Guillermo Iranzo Berrocal

Juan Antonio Corretjer, “el poeta armado”, le habla a la juventud puertorriqueña

Este es uno de los discursos, que si de Pedro Albizu Campos hay que referirse como “el jurista armado”, a Juan Antonio Corretjer hay que llamarle “el poeta armado”. Decía en 1969 a la juventud puertorriqueña en tiempos de zozobra para Puerto Rico, “el poeta armado”:

“No es por inexperiencia que vosotros, jóvenes, os sentís atraídos por las organizaciones independentistas que en una palabra significa atraídos por la bandera de vuestra Patria, por la palabra de vuestro patriotismo. Lo que los atrae a la independencia y a las organizaciones independentistas es la pureza de vuestros corazones. Miles de jóvenes tienen la misma experiencia que ustedes, miles y miles de jóvenes en todo Puerto Rico tienen vuestra misma edad y experiencia y no vienen a los pies de la tribuna independentista. A vosotros, lo que los atrae a escuchar nuestras palabras es la pureza de vuestros corazones. Y así os habla la experiencia. Porque cuando un día de enero de 1930, yo era joven como ustedes, y estaba de vacaciones en el pueblo de Yabucoa, y leí allí, en el periódico El Mundo, la entrevista que a don Pedro Albizu Campos, le hizo Manuel Rivera Matos, corrí a dar un paso que me acercara a él. Hasta que días después nos abrazamos en el bufete de don José S. Alegría, en el edificio González Padín, en San Juan.
Lo que me atrajo en la entrevista de Albizu que le hiciera Rivera Matos no fue la sabiduría jurídica de su exposición, altísima, profunda y brillante como era; no fue la intensidad de su pensamiento luminoso; no fue el palpitar de la indómita voluntad que alentaba en aquellas palabras. Fue su llamamiento a la pureza. Su llamamiento a la juventud y a todo el pueblo de Pùerto Rico; y a los líderes políticos, a renunciar las vanidades de puestos públicos; a renunciar a la vanagloria de los títulos académicos; a renunciar a los cheques; a dejar de estar hundidos en la ignominia del coloniaje por amor a un cheque del invasor. O la prédica insensata; a la colaboración, desde el punto de vista independentista, con el gobierno norteamericano. Fue ese llamamiento al desprendimiento, ese llamamiento a la pureza de mi corazón juvenil de entonces, y me llevó de Yabucoa a San Juan a abrazarme a aquel hombre que habría de pintar con su genio mi retrato en la historia de Puerto Rico; y ante cuya memoria, más allá de la gratitud patriótica, más allá de la admiración al tribuno, al jurista y al libertador, llegué a sentir el afecto de un hijo por su padre, de lo cual exhibo mis sentimientos por fuera y la gratitud de un hombre que sabe calibrar el bien que le han hecho en su vida.”

image

Fuente: Nota tomada del portal Historia de Puerto Rico. Información transcrita por el Dr. Guillermo Iranzo Berrocal

Pedro Albizu Campos habla sobre la Ley 600

Sobre la Ley 600 habla “El Jurista armado”, DR. PEDRO ALBIZU CAMPOS

Sobre el referéndum Albizu expresó en su discurso:

“Ellos están buscando una base legalizada para decirle al mundo, frente a la acusación del Partido Nacionalista que en 52 años nosotros ya no somos puertorriqueños, somos ciudadanos yanquis y que nosotros nos allanamos a la imposición de los Estados Unidos y que renunciamos a nuestro derecho de ser puertorriqueños. La llamada Ley para que Puerto Rico redacte una constitución empieza por una enmienda a la presente Ley de Estados Unidos por la cual se pretende gobernar a Puerto Rico. La Ley Jones que se llama. Esa ley ha sido enmendada por la presente ley por la cual se autoriza a que se someta a elecciones a electores de Puerto Rico para redactar una constitución en la que se diga que son yanquis.

La Ley Jones sigue intacta en cuanto a la jurisdicción en Puerto Rico. En Puerto Rico hay una sola jurisdicción primaria, por la fuerza, que es el gobierno de los Estados Unidos. Ese gobierno de Estados Unidos, ha organizado a los fines de engañar, una corporación que se llama El Pueblo de Puerto Rico. Pues nuestra Legislatura ahora tiene un Gobernador Electivo que firma las leyes. El no se atreve a hacer nada sin consultar a Washington, sabe que todo lo que él hace es de títere del Gobierno de Estados Unidos. Ahora firma esa Ley, esa Ley puede ser anulada por el Congreso de Estados Unidos. ¿Qué constitución va a haber en este país? Habrían dos constituciones; el Acta Jones y la llamada constitución”.

image

Fuente: Rosado, Marisa (2006). Pedro Albizu Campos. Las llamas de la aurora.

Nota tomada del portal Historia de Puerto Rico. Información transcrita por el Dr. Guillermo Iranzo Berrocal

La farsa del indulto de Luis Muñoz Marín al Dr. Pdero Albizu Campos

El 24 de septiembre de 1953 el Partido Independentista Puertorriqueño por voz de su presidente licenciado Gilberto Concepción de Gracia y Luis A. Archilla Laugier, Secretario General Interino, publicó una declaración en la que pide amnistía para los presos nacionalistas y repudia la propaganda político-partidista de presentar al Presidente del Partido Nacionalista como que está sufriendo una seria perturbación de sus facultades mentales. Nueve días más tarde de Teófilo Maldonado haber publicado en su columna “Lo que yo sé”, la noticia de la gravedad de Albizu Campos, se recibió la noticia del indulto del patriota, que contaba con sesentidós años. Su indulto respondió al temor de las autoridades de que muriera preso y debido a las presiones que se ejercieron desde diversos puntos del planeta, incluyendo sectores avanzados de los Estados Unidos, y de Puerto Rico en particular. Muñoz Marín alegó ante la prensa que el indulto se debía a un pedido por carta de su amigo José Figueres, Presidente de Costa Rica.

No obstante lo dicho por Muñoz Marín, el periodista William J. Dorvillier del San Juan Star, en un artículo titulado “A newsman’s account of a pardon”, del 3 de octubre de 1979, aclara para la historia que la supuesta carta de Figueres fue escrita el 30 de septiembre de 1953 por Arturo Morales Carrión, José Trías Monje, ex Secretario de Justicia y en ese momento Presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico y por Jorge Font Saldaña, fundador del Partido Popular Democrático. En su artículo Dorvillier explica en detalle lo sucedido en la residencia de Muñoz Marín en Trujillo Alto esa tarde de 30 de septiembre de 1953. Muñoz le invitó con carácter de urgencia para encomendarle viajar secretamente a Nueva York para ocuparse específicamente al otro día a las cuatro de la tarde de que los medios noticiosos de Estados Unidos y específicamente América Latina difundieran la noticia del indulto a Albizu Campos. “Me pidió –dice Dorvillier en su artículo– que redactara unas partes de prensa exponiendo las razones del indulto. Morales Carrión, por su parte, viajaría a Washington para informar del indulto a las autoridades norteamericanas”.

Dorivillier preguntó a Muñoz las razones para este indulto y éste le contestó que por razones humanitarias. Dovillier inquirió entonces si había sido por su propia idea o influenciado por alguien. A esto Muñoz contestó: “el más prestigioso demócrata de las Américas, Pepe Figueres, me pidió que lo hiciera por razones humanitarias”. “¿Cómo lo hizo –preguntó Dorvillier– personalmente o por carta?”. Dorivillier entonces le señaló: “¿Y qué dirá Figueres a la prensa si le preguntan por qué apeló usted por el perdón a Albizu, si ni siquiera conoce el texto de la carta?”. Muñoz le contestó que se la haría llegar por cable ya que éste se encontraba en Montevideo, Uruguay. La supuesta carta de Figueres llevó la fecha del 26 de septiembre de 1953 desde Buenos Aires, Argentina.
Continuando con la farsa, Muñoz contesta la carta de Figueres con la fecha del 29 de septiembre de 1953, diciéndole entre otras cosas: ‘Su carta me decide a lo que ya antes había meditado. He concedido hoy el indulto a Albizu Campos, restituyéndole todos los derechos civiles de que gozan los ciudadanos bajo la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, condicionado tan sólo a que no vuelva a atentar por el terrorismo de un puñado de fanáticos contra las libres decisiones del pueblo de Puerto Rico en las urnas”.

image

Fuente: Rosado, Marisa (2006). Pedro Albizu Campos. Las llamas de la aurora.

Nota tomada del portal Historia de Puerto Rico. Información transcrita por el Dr. Guillermo Iranzo Berrocal

21 de marzo: conmemoración de la masacre de Ponce

            La Masacre de Ponce es un violento capítulo en la historia de Puerto Rico. El 21 de marzo de 1937 el Partido Nacionalista organizó una marcha en la ciudad de Ponce. La marcha fue organizada para conmemorar el 64to aniversario de la abolición esclavitud en 1873, y para protestar contra el encarcelamiento del líder nacionalista Pedro Albizu Campo.

image

               Días antes, los organizadores de la marcha solicitaron y recibieron permiso de parte del alcalde de Ponce, José Tormos Diego. Sin embargo, para el 19 de marzo el jefe de la policía, Coronel Orbeta fue a Ponce para prohibir la actividad. Después regresó a San Juan y se reunió con el gobernador de ese entonces el General Blanton Winship y su ayudante José Ramón Quiñones y decidieron que la actividad era de carácter militar y por ende era ilegal. Blanton Winship, exigió la retirada inmediata de los permisos, momentos antes de que el desfile estuviera previsto para comenzar.

               El 21 de marzo, y durante los días que precedieron a la masacre, se llevó a cabo una significativa concentración de fuerzas policíacas en Ponce que incluía expertos tiradores movilizados de todos los cuarteles de policía de la isla.

            El Jefe de la Policía Guillermo Soldevilla, con 14 policías, se colocó enfrente de los manifestantes. Rafael Molina, comandante de nueve hombres que estaban armados con ametralladoras Thompson y bombas de gas lacrimógeno, estaban en la parte de atrás. El Jefe de la Policía, Antonio Bernardi, junto con 11 policías armados con ametralladoras, estaba en el este y otro grupo de 12 policías, armados con fusiles, se colocó en el oeste.

             Alrededor de las 3:15 pm, los Cadetes de la República formaron fila de tres en fondo, listos para dar comienzo al desfile. Detrás de ellos estaba el Cuerpo de Enfermeras. Cuando la banda comenzó a tocar La Borinqueña (himno nacional) los manifestantes comenzaron a marchar.

Hay informaciones de que la policía les disparó durante 10 a 15 minutos desde sus cuatro posiciones.

             Cerca de 100 personas resultaron heridas y diecinueve fueron asesinados. Los muertos incluyen 17 hombres, una mujer y un niño de siete años de edad. Algunos de los muertos eran simplemente transeúntes. Uno de ellos era un miembro de la Guardia Nacional que regresaba de hacer ejercicio. También fue asesinado el conductor de un automóvil público que pasaba por la calle Aurora en su automóvil. Un comerciante de Mayagüez y uno de sus hijos fueron tiroteados mientras estaban de pie en la entrada de una zapatería que quedaba al lado de la Junta. Y finalmente, dos policías murieron por el fuego cruzado de las armas de sus propios compañeros.

              Alegadamente no se encontraron armas en las manos de los civiles heridos, ni de los muertos. Alrededor de 150 manifestantes fueron detenidos inmediatamente y más tarde fueron puestos en libertad bajo fianza.

A continuación, las personas asesinadas en la Masacre de Ponce:

·         Juan Delgado Cotal Nieves
·         María Hernández del Rosario
·         Luis Jiménes Morales
·         Ceferino Loyola Pérez (policía)
·         Georgina Maldonado (tenía 12 años)
·         Bolívar Márquez Telechea
·         Ramón Ortiz Toro
·         Ulpiano Perea
·         Juan Antonio Pietrantoni
·         Juan Reyes Rivera
·         Conrado Rivera López
·         Iván G. Rodríguez Figueras
·         Jenaro Rodríguez Méndez
·         Pedro Juan Rodríguez Rivera,
·         Obdulio Rosario,
·         Eusebio Sánchez Pérez (policía)
·         Juan Santos Ortiz
·         Juan Torres Gregory
·         Teodo  Vélez Torres

A continuación:
¡Viva la República: ¡Abajo los asesinos!
Esa es la consigna de un martir de la libertad de Puerto Rico, que lo escribió con su propia sangre en las calles de Ponce, antes de morir ametrallado por los esbirros del Estado.

image

             La Comisión de Derechos Civiles de los Estados Unidos organizó un Comité presidido por Arthur Garfiel Hayes, miembro de la Unión Americana por las Libertades Civiles. El resto de los miembros de la Comisión eran prominentes puertorriqueños. La Comisión encontró que los policías rodearon a los cadetes, encerrándolos por los cuatro lados. Que la policía no dejó lugar para que la multitud se pudiera dispersar, y por último, que los cadetes no portaban armas. No hay evidencia para asegurar que lo sucedido el 21 de marzo de 1937 fue una conspiración entre la policía y el gobernador de esa época, Blanton Winship, pero el comité concluyó que el único responsable de esta masacre era él. El Presidente Franklin D. Roosevelt de los Estados Unidos lo destituyó de su cargo en mayo de 1939 gracias a las denuncias del congresista Vito Marcantonio.

A continuación un video de lo ocurrido: