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​Sueño Boricua vuelto pesadilla: 118 years on the making. ¿Que hacemos ahora?

En el año 2016, no son pocos los boricuas que todavía buscan anexarse a esta otra nación del norte cuya cultura es muy distinta a la nuestra. Mucho de eso tiene que ver con la historia que selectivamente nos han contado dentro de un contexto adoctrinador. También tiene que ver con el bombardeo de desinformación, tergiversación de hechos y verdades ocultas. Pero luego de una profunda reflexión, pienso que hay muchísimo más que eso. Lejos de toda teoría de conspiración conocida, creo que hoy tengo otra perspectiva. Sin ánimo de ofender a nadie la comparto.

Estudiando y analizando lo que ha sido hasta hoy la respuesta de muchos boricuas a la solución de nuestros problemas, pienso que nosotros en esta Isla, y al igual que el resto del planeta, andamos corriendo detrás de un sueño de prosperidad económica, democracia, seguridad, diversidad, el respeto a las distintas ideas que una libertad de expresión representa, progreso, interdependencia, y otros muchos elementos que se dan en el contexto de estos componentes. Estos elementos se han personificado en el sueño americano, y para muchos la bandera de EE.UU se ha vuelto el símbolo de eso. Sin intención de hacer propaganda imperialista, la realidad es que ese sueño ha cautivado a muchos desde el origen de EE.UU como nación. Me parece que un cuarenta y pico (%) de boricuas queriendo la Estadidad, con otro cincuenta y tantos que desean mantener alguna forma de relación con EE.UU, son datos que no se pueden obviar en ningún análisis serio. Ciertamente no los quise obviar en mi reflexión de hoy.
No es de extrañarse la popularidad del sueño americano, pues todos los elementos que mencione antes que a mi juicio lo componen, realmente responden a anhelos que llevamos programados en el DNA, querer alcanzar tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Pero la REALIDAD es otra muy distinta. Ante nuestros ojos y a plena luz del día, este sueño se nos volvió pesadilla. Todavía muchos no despiertan. No necesariamente porque no se den cuenta de la realidad que vivimos y los signos de la pesadilla que están por doquier, sino por el conflicto que le causa a muchos abandonar el ideal que la bandera americana representó en sus corazones y en su psiquis. En mi humilde opinión, al igual que yo intento cada mañana al despertar, nosotros los independentistas debemos todos hacer una breve pausa para reflexionar sobre lo que significa este sueño y porque muchos prefieren estancarse y aferrarse al engaño de una felicidad importada, que empoderarse de su destino. ¿Miedo? ¿Complacencia? ¿Ignorancia? Pienso que es una mezcla fatal de todas las anteriores montada sobre eso que estamos programados a desear, a pesar de la existencia o no existencia de EE.UU en nuestra historia. Estoy convencido que nosotros los independentistas tenemos la clave para sacar a estos hermanos perdidos de su letargo. Pero siendo bien honesto conmigo mismo y con ustedes, me parece que hay algo en nuestro discurso que todavía no conecta con las masas.
La pregunta que me hago y todavía no me contesto a cabalidad, es ¿Qué podemos hacer distinto para transformar la esperanza de cada corazón boricua que se ha refugiado en la bandera americana, en algo que promueva el sentido de urgencia y el anhelo por ser parte de levantar esta hermosa nación del abismo en el que corruptos, buitres, vende-sueños y mucha gente indiferente la han sumido? Sin quitarle merito alguno a las luchas del pasado y de las presentes, y sin subestimar ni menospreciar para nada la necesidad de seguir gritando toda injusticia a los cuatro vientos, pienso que la clave esta en INSPIRAR. Inspirar al boricua a despertar con miras a reconstruir la patria, más que atacar a palos su enajenación. Los traidores son los traidores, y a esos les llegara su hora. Pero me encuentro a mucha gente que simplemente esta perdida en búsqueda de respuestas. Mi sugerencia a la evolución de discurso primeramente me lo aplico yo mismo, porque (a pesar de razones que creo meritorias) no siempre soy “Mr. Nice Guy” en mis escritos. Creo en darle oportunidad a otra cosa.

¿Cómo podemos entonces hacer ver a todos y a todas que un nuevo Puerto Rico si es posible? ¿Que debemos abandonar? ¿Que más debemos hacer?

Yo empezaría por:

1) Buscar más solidaridad entre los grupos independentistas que todavía andan muy divididos. En Facebook nada más hay muchos grupos y páginas con el mismo fin, pero colaboramos muy poco entre nosotros. Esto no es más que una pequeña muestra de una division mucho más grande que se ve en la calle.
2) Encontrar un discurso alentador que ayude a ver un Puerto Rico más allá de la crisis. Veo mucha gente paralizada y a la expectativa de un caos inminente, pero hay que animarlos a moverse en la dirección correcta, más que seguir alimentando esa parálisis. La esperanza de construir algo mejor es clave aquí, pero más que decirlo es articular claramente como se llega. La división entre nosotros mismos no ayuda nada.
3) Más dialogo constructivo, y menos crítica destructiva. No para aceptar lo inaceptable, sino para entender esos otros puntos de vistas errados que se fundamentan en algo acertado… porque esos mensajes ocultos son los que hay que atender y entender para lograr la transformación que Puerto Rico necesita.
Con todo respeto a mis hermanos de lucha y compatriotas, creo que pasamos mucho tiempo en discursos que intentan derribar a los EE.UU, y menos tiempo con discursos que presenten el ideal de lo que Puerto Rico puede y debe convertirse.
Yo como manejador del blog Justicia Boricua y colaborador del blog El negrito está loco, hacemos lo posible por cambiar la proporción de tiempo que dedicamos a cada uno de estos discursos. Intentamos optar más por lo constructivo e invito a todos los que vean algo de cierto en esto que digo, a que también lo intenten en sus planteamientos. Siempre habrá espacio para cantaletear, y para denunciar lo que esta mal. Pero no podemos sacrificar el dedicar más tiempo a animar a otros en todo lo que podemos lograr cuando seamos República. Creo que el momento histórico que vivimos es único, y todavía nos falta masa crítica. Veo que todavía carecemos de un discurso solidario que inspire a trabajar por este 100 x 35 y esta reflexión mía es una invitación a seguirlo buscando.
Tal vez es hora de mirar pa´ dentro y preguntarnos si tiene que ver con esto que digo, o si es otra cosa. Pero algo es seguro: hay que hacer algo distinto mis hermanos, y no necesariamente hablo del resultado en las urnas.

Las organizaciones productoras de servicios sociales

Las organizaciones productoras de servicios sociales se caracterizan por tener una tendencia a atender las necesidades humanas tanto vitales como las necesidades culturales. Sin embargo la mayoría de las organizaciones productoras de servicios sociales se rigen bajo un andamiaje burocrático, que si bien tiene sus ventajas en su quehacer técnico, a su vez tiene una desventaja muy marcada en la práctica social. Moreda explica que: “la burocracia surge dada la oposición real que se presenta entre el Estado y la sociedad civil” (Moreda 2001), dejando a la luz la división perceptiva que hay entre estos dos entes. El conflicto en esta percepción es que  la sociedad civil comienza a ver al Estado como una figura de dominación y no como una figura que está obligada a producir o brindar servicios sociales como recurso que salvaguardan los derechos de cada ciudadano poniendo en perspectiva la lucha de clases y la visión de caridad del Estado por parte de la sociedad.

Cuando observamos los roles del funcionamiento de la burocracia propuestos por Moreda; las organizaciones productoras de servicios sociales enmarcada en un sistema capitalista no necesariamente están creadas para reducir las desigualdades del sistema capitalista, sino que están para legitimizar el sistema social vigente. Si nos detenemos un momento y vemos a la sociedad como un sistema donde sus partes son: la problemática social, la sociedad civil y el Estado; se podría decir que las OPSS (Organización Productora de Servicios Sociales), ya sea administrada por el Estado o por una ONG (Organización no Gubernamental), son rígidas. Las organizaciones y el Estado reaccionan ante el estimulo de la sociedad y no cambian por iniciativa propia, prácticamente sus variaciones o cambios se dan para consolidar la dominación de la clase dominante. Solo en ese momento las organizaciones burocratícelas se abren para no morir.

Molina &Morera (2000, p. 193) en La compresión de las organizaciones productoras de servicios sociales desde el paradigma de los sistemas complejos exponen que “la antiorganización es a la vez necesaria y antagónica a la organización. Todo sistema lleva el antagonismo en su interior, lleva por tanto su propia desintegración potencial y le condena a desaparecer”. Esa aseveración saca a flote la interrogante: ¿por qué la teoría burocrática dentro del sistema capitalista no ha perecido? Molina & Moreda (2000, p. 193) ofrecen las ideas de lucha que pueden utilizar  los sistemas para no desintegrarse poniendo en perspectiva tres opciones:

Utilizar los antagonismos de forma organizativa.
Renovar la energía y la organización potenciándola en su entorno.
Ser capaz de reorganizarse y autodefenderse.
Al entrar en un proceso de reflexión se puede ver la direccionalidad y la relación de las reacciones sociales que superan la reacción lineal del poder ejercido por la burocracia. En cierto punto las organizaciones sociales en su papel de sistema superior han actuado sobre el ambiente para tratar de modificarlo. Esto se puede ver ya que “la burocracia sufre una lucha continua de poder de la clase dominante y ante esas exigencias contradictorias se da una desigual distribución de recursos” (Morera 2001, p. 29). La burocracia complementada por el capitalismo no permite que se pueda ver los procesos ni los medios por los cuales se toman las decisiones y en que están basadas dichas decisiones en la distribución de recursos. Esto pone en juego la credibilidad de las entidades y, si los servicios sociales más que responder a un momento histórico, responden a aspectos económicos y como mecanismo de autodefensa por parte de las clases dominantes. Se podría asegurar que existe una interdependencia contradictoria y sistemática entre el Estado y la sociedad. La sociedad como aparato condicionador no fulminante y el Estado como ente de poder reaccionario.

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Referencia:

Molina, María Lorena & Morera, Nidia Esther (2000). La comprensión de las organizaciones      productoras de servicios sociales desde el paradigma de los sistemas complejos. Análisis, 2(1): 179-197.

Morera Guillen, N. (2001). La gerencia de organizaciones productoras de servicios sociales.      Costa Rica: Editorial Universidad de Costa Rica, p.17-41.

La cuestión social y el servicio social

            El servicio social tiene su génesis en las carencias creadas por el capitalismo y con la concretización de la industrialización/urbanización.  El Estado en una apuesta a atener, sin interés genuino la “cuestión social”, crea las condiciones para invisibilizar mediante políticas públicas y servicios sociales las manifestaciones que surgen de la “cuestión social”. Netto prácticamente hace una dualidad entre el desarrollo capitalista y las manifestaciones de la cuestión social como parte de la invisibilización de las luchas de clases.

            Podemos ver el capitalismo en su total madurez en el siglo XXI, cuando utiliza el imperialismo y los conflictos bélicos  en la consecución de sus metas. Entonces en este punto, mediante análisis, podemos pasar por el cedazo reflexivo los eufemismos destacados en el lenguaje internacional, utilizados para totalizar e impulsar un tipo de relación publicitaria entre los pueblos, haciendo que pase desapercibida la realidad de las cosas. Vivimos en un momento histórico lleno de contradicciones; donde: los pacifistas crean armas, es llamada globalización al imperialismo, es llamado libre comercio a la explotación, son llamados artefactos explosivos a las bombas, los soldados caídos son llamado bajas, los civiles muertos en una guerra son llamados daños colaterales, donde la relación del colonizado con su colonizador es una bilateral, las invasiones se llaman intervenciones militares y donde la democracia se enseña a punta de misiles. ¿A dónde nos dirigimos con planteamientos tan latosos? Que desde mi perspectiva, el capitalismo y sus leyes de desarrollo generales en conjunto con el imperialismo no solo radican sus particularidades en el capital, sino en hacerle creer a las personas que dicho acto es libertad.

            El orden monopolista que ha sentado sus bases en las nuevas y diversas formas de colonizar ha mercantilizado todos los servicios, creando las condiciones para prohibir a las personas de todos sus derechos inalienables. Todo un sinnúmero un de factores creados solo por un grupo que son dueños del capital.

            Netto  expone las guías y las claves para entender cuál es la debilidad del capitalismo al llegar a su máxima expresión. El problema del capitalismo como sistema económico es que al llegar a la supercapitalización entra en crisis por no encontrar como seguir valorizando el capital. En cierto punto el monopolio es la debilidad del capitalismo; al concretarse, limita los espacios de inversiones capitalistas y después de un triunfo en la competitividad, entra la crisis por no tener posibilidades de seguir acumulando capital. Otro factor importante es el rompimiento de las fronteras (globalización), con esto llega la fuga del capital hacia el extranjero, provocando una lucha dentro y fuera de sus fronteras operantes.  Se puede percibir la lucha del capital cuando los protagonistas monopolistas, para sobrevivir, demandan, crean y establecen mecanismos de intervención como las medidas de austeridad.

            Se tiene la percepción entonces: que el Estado está para evitar o auscultar la posibilidad y proteger al proletariado ante una inminente época austera, sin negociar o medir fuerzas con los dueños del capital; no proteger el excedente donde el proletariado quede desprotegido en manos de la burguesía. Si contextualizamos lo expuesto por Netto en Puerto Rico, el Estado en este caso está actuando como director activo en los negocios monopolistas. En Puerto Rico el Estado, en su intervención, está garantizando los superlucros de los monopolios. Un ejemplo de ello es: socializando las pérdidas con alianzas publico/privadas, creando desigualdades sin atacar en ningún momento la inequidad, rompiendo su contrato social y ocasionando movimientos sociales a causa de la violencia estructural. Aunque los monopolizadores hacen ver las manifestaciones de la cuestión social como situaciones que no pertenecen a la problemática o cuestión social, los movimientos y luchas proletarias han logrado condicionar el capitalismo de los monopolios aunque no vulnerabilizarlo. Entonces, con tan enorme monstro, los trabajadores sociales están en un panorama no muy alentador. Los trabajadores sociales se encuentran maniatados donde las exigencias laborales no responden a la necesidad de los pueblos hacia a la emancipación.

            La cuestión social a nivel estatal no es atendida y si dan una mirada a nivel mundial, tampoco tiene un buen panorama. Basta con la literatura para entender entonces que prácticamente la democracia representativa no existe o simplemente no es efectiva. La única manera de poner en jaque al orden burgués es mediante la anarquía: como manifestación de insatisfacción del cuerpo político.

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Referencias:

Esquivel, Freddy.  (2007). Estado y políticas sociales: dos pilares para la aprehensión histórica   del Trabajo Social y “Cuestión social” como objeto básico de la intervención profesional. En Introducción al Trabajo Social: una breve guía conceptual y contextual, pp. 18 – 25.      San José, Costa Rica: Editorial Universidad de Costa Rica. 

Netto, José Paulo (1997) Capitalismo Monopolista y Servicio Social. Biblioteca Latinoamericana de Servicio Social.  Brasil: Cortez Editora (pp. 5-24)

 

Puerto Rico: sin saber como ganar el caso de la quiebra

En estas pasadas semanas hemos visto un sinnúmero de noticias sobre la deuda y la solicitud de quiebra bajo el capítulo 9 del gobierno de Puerto Rico. Esta solicitud es una bien cuesta arriva como bien expliqué en uno de los artículos anteriores titulado “El debate sobre la quiebra de Puerto Rico”, pero han ido surgiendo un sinnúmero de fenómenos en el transcurso de este debate o lucha.

Para comenzar hace unos días el gobierno de Puerto Rico presentó el presupuesto. El presupuesto es el documento financiero del Estado, que equilibra ingresos públicos y gasto público en el año fiscal. Básicamente es una estimación de un gasto que deberá concretarse para realizar algo o representar claramente el dinero que implicará cierta actividad u obligación de un proyecto. El presupuesto hecho por el gobierno de Puerto Rico fué entregado con una muy notable contradicción. El gobernador hace poco ofreció un mensaje público donde dijo que la deuda es impagable, pero sin embargo el presupuesto que entregaron dice lo contrario. ¿Qué tiene que ver el presupuesto con la deuda? ¿A dónde me quieres llevar? Sencillo, cuando presentas una quiebra tienes que demostrar que tus obligaciones son mayores que las exisgencias establecidad o negociadas en el prestamo. Me explico, los prestamos son a 20, 30 o 35 años, todo va a depender de como se haya negociado. El gobierno no paga mensual, sino que trimestral, semestral o anual y cada deuda tiene un pago establecido. Por brindarles un ejemplo más simple, el presupuesto de Puerto Rico dice: “tenemos $100 y mis obligaciones son $20”. ¿Qué le estas diciendo con esto a los bonista? Que de tu dinero solo esta comprometido en un 20% y que el otro 80% puedes utilizarlo para el pago. Imaginen que es la renta de su casa, no tienes dinero ahora mismo, pero para el día del pago estas seguro que conseguirás el dinero y lo podrás hacer, algo parecido a estos ejemplos, no se si a propósito o que los asesores y personas encargadas del presupuesto no estan bien preparadas, se estableció en ese presupuesto. ¿Creen que los bonitas dejaran que esa petición de quiebra sea aceptada teniendo pruebas de que si se puede pagar? Lo dudo mucho.

Por otra parte haciendo un análisis más a fondo, hay que tener en cuenta que si el Congreso da pié a la quiebra entonces estarán tratando a Puerto Rico como un país extranjero, o sea como un país soberano. Esta pudiera ser una de las razones de su inacción. Ejemplo: sucedería como en el caso de la renuncia de Mari Bras a la ciudadanía norteamericana. Aceptarla dió pie a que el Depto. de Estado de Estados Unidos tuviera que “regresar” al solicitante (Mari Bras) a su país, nación de origen, o sea, Puerto Rico. Éste caso creó una gran controversia con el gobierno federal ya que éstos no reconocen la ciudadanía puertorriqueña. La ley Foraker creó legalmente (para el marco jurídico estadounidense) la ciudadanía puertorriqueña. En la Ley Jones quisieron enmendar el error pero no abolieron la ciudadanía puertorriqueña. Unos 200 puertorriqueños en 1917 firmaron la petición (creada por la Ley Jones) para renunciar a la ciudadanía estadounidense y seguir siendo ciudadanos puertorriqueños. Había un periódo de 2 años para renunciar a la auto-impuesta ciudadanía estadounidense.  Esos 200 boricuas, ciudadanos puertorriqueños, ya murieron. Ese era el plantamiento legal de Juan Mari Brás que, como esos 200 boricuas, él tenía derecho a renunciar a la ciudadanía estadounidense y mantener la ciudadanía puertorriqueña creada por la Ley Foraker. Por eso el gobierno del ELA, amparado en la Ley Foraker expidió formularios legales de Ciudadanía Puertorriqueña. Unos 900 puertorriqueños sacaron sus certificados de ciudadano puertorriqueño. La idea era pedir al Departamento de Estado que emitiera un pasaporte puertorriqueño, pero los gobernantes del ELA, hasta el momento, no lo han exigido.
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