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La segunda invasión estadounidense a Puerto Rico

Los empresarios estadounidenses llegaron antes que los militares estadounidenses a Puerto Rico. Un grupo de empresarios de Boston visitó la isla para 1897 para comerciar azúcar y explorar de cerca las posibilidades económicas de nuestra agricultura. Visitaron los pueblos de Arroyo y Guánica. Esos mismos empresarios le sirvieron grandemente a las fuerzas militares de Estados Unidos para la invasión de Guánica de julio de1898 y Arroyo el 1 de agosto de 1898. Por Ponce y Arroyo entró el otro grueso del ejército invasor norteamericano.

Posiblemente en los propios barcos militares llegaron los empresarios y mercaderes estadounidenses de Boston, que fundaron, a solo una semana de la invasión a Puerto Rico, el 30 de julio de 1898 la compañía azucarera “Ford and Company”. En octubre de 1898 la “Ford and Company” compró la Hacienda Aguirre, una finca de 2,000 cuerdas. Se creó entonces la “Central Aguirre”. En solo meses se construyó en Aguirre una central azucarera teniendo su primera zafra en 1899. Para 1899 llegaron los empresarios de New Jersey y Nueva York que compraron unas 10,000 cuerdas en el sur de Puerto Rico y formaron la empresa “South Porto Rico Sugar Company” que en menos de un año construyeron la Central Guánica. Su primera zafra fue en 1901. La tercera corporación estadounidense compró en Fajardo y en el este de Puerto Rico miles de cuerdas formando la compañía “Fajardo Sugar Company” en 1905. En solo 7 años estas empresas compraron miles de cuerdas de terreno (a precio de quemazón) sobre un Puerto Rico destruido por el huracán San Ciriaco y sobre una moneda española sin valor contra el dólar norteamericano. Estas tres empresas dominaban el 40% de la producción de azúcar para 1920 y más del 50% para 1930.

Cuando “llegaron los empresarios estadounidenses” se hace referencia a sus subalternos, ejecutivos de segunda clase (muchos de ellos abogados) a negociar por los empresarios, porque las oficinas principales de estas compañías azucareras operaban desde Nueva York y Boston, por lo que se le llamó “corporaciones ausentistas”, y por ende todas las ganancias se iban a estas ciudades, fuera de Puerto Rico. Otras empresas estadounidenses y de capital puertorriqueño se formaron en Arecibo y el norte de Puerto Rico. El único empresario puertorriqueño que logró equipararse a estas empresas norteamericanas fue Fernando Roig quién controló la producción azucarera en Humacao, Naguabo, Yabucoa y Vieques, compitiendo con la “Fajardo Sugar Company”. Estas empresas violaron su propia ley estadounidense, la Ley Foraker, que prohibía a compañías poseer más de 500 acres de terreno para evitar el monopolio. El gobierno colonial estadounidense se hizo de la vista larga. O sea que aunque la Ley Foraker era una ley anti-democrática, los propios empresarios estadounidenses se mofaron de ella, como todo unos dictadores.

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Fuente: Nota tomada del portal Historia de Puerto Rico. Información transcrita por Nando Acosta (Algunos datos fueron tomados del libro: “Puerto Rico: Cinco Siglos de Historia” de Francisco Scarano Fiol, Capítulo 20)

PD: La foto es de la Central Aguirre en Salinas

La única solución que veo a la crisis económica de Puerto Rico

Por: Nando Acosta

La única solución que veo a la crisis económica, y obligar actuar al Congreso y a los estadounidenses para con Puerto Rico es un boicot general del pueblo de Puerto Rico a las empresas y al comercio de capital norteamericano. Boicot que se pueden unir los puertorriqueños residentes en Estados Unidos.

En la década de 1880 un grupo de comerciantes puertorriqueños promovieron lo que llamaron “La Boicotizadora” con tan gran éxito que el gobierno español aplicó el terrorismo de Estado al pueblo de Puerto Rico en el año 1887, el año de los compontes (medida disciplinaria que básicamente era tortura). El gobernador Romualdo Palacios fue depuesto y el gobierno español comenzó una serie de reformas económicas y políticas para acabar con La Boicotizadora. Las reformas económicas y políticas culminaron en la proclama de autonomía para Puerto Rico en 1897.
En Puerto Rico lo que hacemos es ir a comprar y a consumir nuestro salario en productos que el 80% son “made in USA” y vamos a tiendas de comercios estadounidenses como son Walmart y Walgreens. Ahí puede haber una gran fuerza de pueblo para obligar a los estadounidenses (y a los bonistas) a actuar para acabar con la deuda y la crisis económica. Si nosotros como pueblo nos unimos y hacemos un sacrificio y no compramos productos hechos en Estados Unidos y además no vamos a los comercios de estadounidenses, le podemos crear una crisis a ellos (s los norteamericanos) y, como ocurrió después de 1887, Estados Unidos y el Congreso se verán obligados a llevar reformas económicas y políticas, con la posibilidad de dar mayor autonomía (soberanía) a Puerto Rico.

Esto representa un sacrificio de parte de nosotros. Se puede convocar, primeramente, para un mes o una semana de boicot. Tiene que haber unidad de pueblo. Puede continuar comprando solo en supermercados y negocios de puertorriqueños, y ver que cada producto que compre diga: “Hecho en Puerto Rico”.

Otra solución, junto con el llamado al boicot, es el llamado que están haciendo un grupo de puertorriqueños para convocar la Constituyente. Hay que presionar a todos los sectores, políticos y de la sociedad civil, a crear una Constituyente. El llamado de este grupo de boricuas es para una Constituyente donde se trabaje para una Libre Asociación o la Independencia. La Constituyente y el boicot al comercio estadounidense pueden ser dos grandes fuerzas, de desobediencia y pacíficas, para salir adelante como pueblo y nación.

Llego el momento de los sacrificios y actuar con valor. Llego el momento de darnos a respetar y pensar en la patria puertorriqueña. Como dijo aquel gran patriota: “La patria es valor y sacrificio”

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