La farsa del indulto de Luis Muñoz Marín al Dr. Pdero Albizu Campos

El 24 de septiembre de 1953 el Partido Independentista Puertorriqueño por voz de su presidente licenciado Gilberto Concepción de Gracia y Luis A. Archilla Laugier, Secretario General Interino, publicó una declaración en la que pide amnistía para los presos nacionalistas y repudia la propaganda político-partidista de presentar al Presidente del Partido Nacionalista como que está sufriendo una seria perturbación de sus facultades mentales. Nueve días más tarde de Teófilo Maldonado haber publicado en su columna “Lo que yo sé”, la noticia de la gravedad de Albizu Campos, se recibió la noticia del indulto del patriota, que contaba con sesentidós años. Su indulto respondió al temor de las autoridades de que muriera preso y debido a las presiones que se ejercieron desde diversos puntos del planeta, incluyendo sectores avanzados de los Estados Unidos, y de Puerto Rico en particular. Muñoz Marín alegó ante la prensa que el indulto se debía a un pedido por carta de su amigo José Figueres, Presidente de Costa Rica.

No obstante lo dicho por Muñoz Marín, el periodista William J. Dorvillier del San Juan Star, en un artículo titulado “A newsman’s account of a pardon”, del 3 de octubre de 1979, aclara para la historia que la supuesta carta de Figueres fue escrita el 30 de septiembre de 1953 por Arturo Morales Carrión, José Trías Monje, ex Secretario de Justicia y en ese momento Presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico y por Jorge Font Saldaña, fundador del Partido Popular Democrático. En su artículo Dorvillier explica en detalle lo sucedido en la residencia de Muñoz Marín en Trujillo Alto esa tarde de 30 de septiembre de 1953. Muñoz le invitó con carácter de urgencia para encomendarle viajar secretamente a Nueva York para ocuparse específicamente al otro día a las cuatro de la tarde de que los medios noticiosos de Estados Unidos y específicamente América Latina difundieran la noticia del indulto a Albizu Campos. “Me pidió –dice Dorvillier en su artículo– que redactara unas partes de prensa exponiendo las razones del indulto. Morales Carrión, por su parte, viajaría a Washington para informar del indulto a las autoridades norteamericanas”.

Dorivillier preguntó a Muñoz las razones para este indulto y éste le contestó que por razones humanitarias. Dovillier inquirió entonces si había sido por su propia idea o influenciado por alguien. A esto Muñoz contestó: “el más prestigioso demócrata de las Américas, Pepe Figueres, me pidió que lo hiciera por razones humanitarias”. “¿Cómo lo hizo –preguntó Dorvillier– personalmente o por carta?”. Dorivillier entonces le señaló: “¿Y qué dirá Figueres a la prensa si le preguntan por qué apeló usted por el perdón a Albizu, si ni siquiera conoce el texto de la carta?”. Muñoz le contestó que se la haría llegar por cable ya que éste se encontraba en Montevideo, Uruguay. La supuesta carta de Figueres llevó la fecha del 26 de septiembre de 1953 desde Buenos Aires, Argentina.
Continuando con la farsa, Muñoz contesta la carta de Figueres con la fecha del 29 de septiembre de 1953, diciéndole entre otras cosas: ‘Su carta me decide a lo que ya antes había meditado. He concedido hoy el indulto a Albizu Campos, restituyéndole todos los derechos civiles de que gozan los ciudadanos bajo la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, condicionado tan sólo a que no vuelva a atentar por el terrorismo de un puñado de fanáticos contra las libres decisiones del pueblo de Puerto Rico en las urnas”.

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Fuente: Rosado, Marisa (2006). Pedro Albizu Campos. Las llamas de la aurora.

Nota tomada del portal Historia de Puerto Rico. Información transcrita por el Dr. Guillermo Iranzo Berrocal

3 pensamientos sobre “La farsa del indulto de Luis Muñoz Marín al Dr. Pdero Albizu Campos”

  1. Luis Munoz Marin cono todo político supo jugar con la retorica y con las ideologiss. Creando el ELA el cual por un lado nos concedía unas ciertas ayudas y por otro lado lo que hasta hoy vivimos la desigualdad en todos los reglones. Alabado por muchos, a sido uno de los politicos más astutos y el mas déspota en la etapa de la política autóctona de Puerto Rico.

  2. Bueno… según he leído, fue el presidente Harry Truman quien le advirtió al “Moto del Condado” que si Albizu moría en la cárcel sería mitificado como un héroe/mártir y eso era mala cosa para el ELA como para los E.U. Siendo esto así, debiera dejarlo en libertad. Y así hizo “El Moto”.

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