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​Puerto Rico: ¿Qué pasará con la moneda en la independencia?

El dinero es la medida de valor y por lo tanto la unidad de contabilidad de las transacciones en los mercados. Es el invento de los comerciantes para ampliar el ámbito de la compra y venta de bienes y servicios. El que el dinero o la moneda nacional sirva para realizar transacciones comerciales a través del tiempo lo convierte también en depósito de valor.
Hoy en día la participación de los Estados nacionales en zonas de comercio libre, en acuerdos de mercado común y en acuerdos financieros internacionales además de la existencia de instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros. Hacen del tener una moneda propia como del uso de Oro y Plata, elementos opcionales a la hora de formular una política monetaria adecuada a los objetivos de desarrollo económico y a la realidad del comercio internacional. Es más importante la capacidad jurídica del Gobierno para negociar acuerdos internacionales de todo tipo y reglamentar el sistema financiero que la forma particular que adopte el dinero en su actividad económica.

El dinero es el aceite del comercio y lo importante no es que tipo de aceite sino la capacidad para ajustar la cantidad necesaria al buen funcionamiento de la máquina económica. Más allá de la decisión sobre la adopción de la moneda de un país importante en el comercio internacional, como medio de realizar las transacciones mercantiles dentro de la nación, podemos establecer las siguientes conclusiones con relación a la moneda y la independencia :

  • Por encima de la capacidad de un país de emitir su propia moneda – (poder que algunas metrópolis en el pasado le otorgaron a sus colonias sin perder su control sobre ellas) – más importante es la capacidad del Gobierno para negociar acuerdos internacionales y reglamentar su sistema financiero.
  • El valor de la moneda nacional depende del desarrollo económico y del acceso del país a los mercados internacionales de bienes y servicios y no es al revés. Unido a la cotización de las riquezas de dicho país.
  • El dinero es de quien lo tiene tampoco de quien lo emite. Cuando el dinero era creado por los comerciantes y banqueros privados como cuando es emitido por los estados nacionales, el objetivo era (y es) que el público lo utilizara y lo utilice.

Con relación al dinero de la independencia le confiere al Gobierno el derecho a reglamentar la industria financiera y negociar tratados internacionales que le permiten estas tres opciones:

1. Adoptar la moneda de otro país para las transacciones cotidianas del público. Esto a veces se hace manteniendo simultáneamente una moneda nacional a una tasa de cambio 1:1 con la moneda adoptada – como Panamá con el dólar -. La voluntad del estado nacional emisor no cuenta para nada.
2. Incorporarse a una zona comercial o de mercado común que haya adoptado una moneda común. (Ejemplos : Mercado Común Europeo y Comunidad de Estados del Este del Caribe).

3. Adoptar una moneda propia con libre fluctuación o atada a las fluctuaciones de una moneda que se use como divisa – como medio de pago internacional – (y que generalmente es la divisa usada por los principales socios comerciales).
El denominador común de estas opciones es que su ejecución y permanencia están sujetas a la voluntad exclusiva del país independiente.
La “República de Puerto Rico” adoptará una de estas opciones de acuerdo a como esté estructurado su comercio internacional a la hora de advenir a la independencia y cuál sería la manera más conveniente de ampliar las fuentes de financiamiento internacional.

El Banco Gubernamental de Fomento puede convertirse en Banco Central y prestador de última instancia dentro del sistema financiero puertorriqueño y diseñarse un sistema de aseguramiento de depósitos que puede o no contar con la participación del FDIC (Federal Deposit Insurance Corporation) o de compañías aseguradoras internacionales. (Actualmente la Corporación de Seguros de Depósitos de las Cooperativas de Ahorro y Crédito opera un seguro local de depósitos para las Cooperativas de Ahorro y Crédito que asegura los depósitos por la misma cantidad que la FDIC lo hace con la banca comercial local). Ello puede hacerse independientemente de que se siga o no utilizando el dólar como medio de pago para las transferencias cotidianas.
En síntesis,  bajo la independencia, Puerto Rico tendrá la facultad que tienen todos los países independientes de emitir su propia moneda. Este poder soberano le permitiría al país establecer su propia política monetaria, emitir el circulante que necesite la economía, establecer y modificar el valor relativo de la moneda nacional frente a otras monedas, y reglamentar las tasas de interés a la luz de nuestras necesidades, para estimular la economía a la vez que controla las tendencias inflacionarias.
Como país independiente, Puerto Rico tendrá incluso la opción de tener moneda propia, usar el dólar norteamericano o utilizar ambas.
El nivel de producción de bienes y servicios de un país es el factor que valida el sistema financiero de éste en los aspectos de liquidez, aceptabilidad y capacidad de convertibilidad internacional.
La Independencia es para propiciar el desarrollo económico de Puerto Rico,  lo cual resultará en que tengamos una moneda nacional fuerte,  reconocida por puertorriqueños y extranjeros.

Un pensamiento sobre “​Puerto Rico: ¿Qué pasará con la moneda en la independencia?”

  1. Si PR fuera una Autonomía (con más competencias de las que tienen los estados en EE.UU.) dentro de España y la Unión Europea, tendría el euro como moneda, ahora mismo la moneda más importante del mundo.

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